The Max Ovares Institute of Intimate Frequencies: frecuencias íntimas desde el corazón de San José
En una escena musical costarricense marcada por ritmos inmediatos, fórmulas conocidas y una fuerte inclinación hacia lo urbano, existen proyectos que deciden caminar por...
En una escena musical costarricense marcada por ritmos inmediatos, fórmulas conocidas y una fuerte inclinación hacia lo urbano, existen proyectos que deciden caminar por otra ruta: una más introspectiva, atmosférica y profundamente personal. Uno de ellos es The Max Ovares Institute of Intimate Frequencies , una propuesta sonora nacida desde la exploración, la curiosidad y la necesidad de convertir emociones en sonido. Detrás del proyecto está Max Ovares , artista josefino —chepeño 100%— que ha construido un universo musical donde la sensualidad, la melancolía y la contemplación conviven en capas sonoras cinematográficas, envolventes y profundamente íntimas. Un laboratorio emocional hecho música La historia de este proyecto comienza a inicios de los años 2000, cuando la música electrónica todavía representaba para Max un territorio por descubrir. Impulsado por la curiosidad de manipular sonidos y por la huella emocional que dejó en él el trip hop noventero, comenzó a experimentar con herramientas como Ableton Live , GarageBand , Soundation y Magix, buscando una identidad artística que aún no terminaba de definirse. En aquel momento, el proyecto llevaba simplemente su nombre: Max Ovares. Funcionaba como un archivo abierto de ideas, maquetas y composiciones; un diario musical en construcción que compartía digitalmente mientras moldeaba su voz artística. Con el paso del tiempo vino una pausa. Pero al regresar, se encontró frente a un archivo emocional inmenso: cientos de bocetos inconclusos que comenzaron a cobrar nueva vida. De ese reencuentro creativo nacieron trabajos como Archive y Architecture , piezas que marcaron una nueva etapa y sirvieron como puente hacia una identidad sonora mucho más definida. Fue entonces cuando surgió The Max Ovares Institute of Intimate Frequencies . “Institute” funciona como un espacio conceptual, casi como un laboratorio emocional donde se experimenta con atmósferas, sensaciones y memorias. “Intimate Frequencies” representa esa conexión directa con lo personal: deseos, recuerdos e historias propias narradas desde distintas voces, muchas veces envueltas en una estética nocturna, elegante y profundamente sensorial. Sonido para sentir, no para explicar La propuesta artística de Max no busca ser obvia ni inmediata. Más bien invita a detenerse. Cada pieza funciona como una escena: fragmentos de memoria, deseo y tensión emocional convertidos en texturas sonoras. Es música que no pretende imponerse, sino envolver; que no busca explicar, sino provocar una experiencia. En su ADN creativo resuenan influencias claras del trip hop de Bristol, con referentes como Massive Attack , Portishead , Moloko , Lamb y Deltron 3030 . También destaca la influencia creativa de Dan the Automator , productor reconocido por construir universos sonoros únicos y por colaboraciones memorables junto a Mike Patton . Sin embargo, lo de Max no es nostalgia ni réplica: es reinterpretación. Es tomar esas influencias y convertirlas en un lenguaje propio, íntimo, cinematográfico y profundamente honesto. Crear algo distinto en Costa Rica Hacer música de este tipo dentro del contexto costarricense también implica desafíos. En una escena donde predominan sonidos más inmediatos o comerciales, conectar con un público que busque algo más introspectivo, atmosférico y fuera de lo convencional no siempre resulta sencillo. Pero precisamente ahí parece estar la esencia del proyecto: hablarle a quienes buscan algo diferente. Actualmente, Max se encuentra —como él mismo lo describe— “ordenando el caos creativo”: revisitando maquetas, reconstruyendo ideas y terminando canciones que llevaban años esperando su momento. Lo que viene apunta hacia más música, más riesgo artístico, más capas emocionales y colaboraciones que expandan todavía más su universo creativo. Escuchar sin expectativas Cuando se le pregunta qué quiere provocar en quien escucha su música, su respuesta es tan simple como poderosa: que se pierdan un poco. Que bajen el ritmo. Que entren en un estado más interno, más sensorial. Que simplemente se dejen llevar. Quizá esa sea la mejor manera de acercarse a su obra: sin expectativas, sin etiquetas y con disposición de sentir. Dónde escucharlo Quienes quieran sumergirse en el universo de The Max Ovares Institute of Intimate Frequencies pueden encontrar su música en distintas plataformas: 🎸 Escucharlo en Calavibe: https://calavibe.com?share=9185d88aa1a5bab3c9f60b7bade7f5d7 🎧 Catálogo completo en Bandcamp: https://themaxovaresioif.bandcamp.com/music 📘 Facebook: https://www.facebook.com/profile.php?id=61588212427424 ▶️ YouTube: https://www.youtube.com/@TheMOIoIF Una invitación simple: escuchar sin expectativas… y dejarse llevar por la frecuencia.